Pienso en mi ayer, en mis 16 años, quize tanto y con tal intensidad, ahora deseo aunque sean atisbos de esa pasión, de esa entrega, ya no puedo amar así o era todo blanco o todo negro, el prágmatismo me invade, cada vez me siento más fria, no niego que a veces siento esa efervescencia, pero no pasa más allá de un espejismo que yo disfrazo de amor, mis sentimientos se escurren en por qués, cuestiono y analizo todo y sólo debería sentir, el vacio es mi compañero, me embarque en lo que pensé era amor, pero entre gitanos no nos podemos ver la suerte, era piel y nada más. El románticismo se acabó, el salgamos a caminar tan sólo por disfrutar de la compañia mutua, ese " hoy pensé en tí"; ya no deseo ese vacio en mi alma, quiero y exigiré ese amor con pro y contras, pero que sea real, quiero ese compañero que guste de la poesía y las películas antiguas, el del amor cándido cuando necesite una mano amiga y el que haga vibrar todo mi ser con un sólo un roce...
Hoy caminando con un alguien me dí cuenta que no extraño una pareja, pero si extraño el sentimiento, quiero amar con pasión, pero temo perder mi autonomía, doblegarme de nuevo, fingir, no poder disfrutar placeres propios como comer en mi cama, ver dibujos animados en vez de noticias, jugar y bailar y caer rendida junto a mi hija, quisiese que ese alguien fuera lo que busco, pero temo sentir ese vacio, aquel hastío que todo lo vuelve monótono...