Me han regalado una mirada, profunda, directa, clara y a la vez, tan dulce, si tan sólo pudiera amar esa mirada, sin que me coma la desidia, si tan sólo sus palabras me dijieran lo que expresa su mirada, creo que amaría sin cuestionar nada, pero lamentablemente eso de querer ser siempre tan acertivos, pavonearnos con nuestra intelectualidad que nos volvemos tan distantes que esa mirada sólo queda grabada en mi alma, y mañana la buscaré, pero sólo será el instante en que en silencio me mire, pues cuando somos solos nosotros, sin disfrazes, nos bebimos en cada mirada...pero una palabra basta para que el encanto se esfume y volvemos a ser los mismos...tan rígidos y tan falsos que da pena.