Ayer en una "reunión de Trabajo" se me pasaron la copas, me da una verguenza mirar a mis jefes y sobre todo un amigo, que pacientemente escuchó mis burradas de paso me acompañó a buscar a mi niña y luego se pegó una caminata para ir a dejarme, sinceramente soy re cartuchona, a cualquier mina "espontánea" (dicese care' raja), le hubiera importado un comino, pero yo me siento re mal...quiero ser una avestruz...esto de liberarme un poco no me asienta...como dije, soy fome, confieso que me he pegado borracheras memorables, las clásica destructoras apaga tele de la Universidad, eso si fueron pocas, 2 para ser precisas, la primera fuen en 3 año y nos juntamos varias generaciones de la Escuela de Periodismo y nos fuimos, arriba de una Chancha movil a la playa, imaginen el panorama, escuela deshabitada frente al mar, vodka, pisco, cerveza y vino, bomba que me apagó la tele, hasta el día de hoy me llegan flashes y me pongo roja, la segunda fue celebrando el hecho que de aprobar uno de los ramos más peludos de ese tiempo, "Teoría de la Tortura, perdón de la Cultura", empezé con mi amiga yunta con el clásico y horripilante Limarí, luego un asalto a la licorera de su viejo y un Alto del Carmen pasó a mejor vida y por último, una botellita de colección de vodka, jajaja hasta el día de hoy según mi amiga cuando ve esa botellita rellena de agua se ríe, las otras 2 borracheras no cuentan por que fueron estando casada y no fueron entretenidas y por último, 2 pasaditas de copas con mis jefes, la anterior estuve chispiante, pero esta última di jugo...y la verguenza me come...bujuju...tengo conciencia, me dí cuenta porque me pesa...
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- 2006-02-01 @ 16:35:49
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- 2006-02-01 @ 17:32:53
Ya el ataque de conciencia y arrepentimiento pasaron, pues mis jefes celebraron hasta "las y tantas" y se borraron, yo salí por mi pie, solita y cumpliendo el horario de oficina y tienes razón bendita universidad...lo mejor era cuando la Cimarra era a curso completo...el Bar Negro Bueno(especie de Galpón, subdividido con latitas y con suerte agarrabas un cajón manzanero de asiento) se llegaba a cimbrar con lo más selecto de Periodismo, ahí conocí a la Srta. Baltica y más allá de 2 copas no pasaba (sanita era la niña), pero las copuchas institucionaes, romances, peleas y pelambres por mayor eran memorables.

Qué extraño relato. Partes del arrepentimiento por la conducta originada por unos tragos de más, y terminas haciéndo un pormenorizado "tour del pisco" de tus años estudiantiles... ¡ah bendita universidad!!
Moraleja: Lo malo no es chupar, sino que se percate tu jefe.
Un abrazo,
César