Como toda sureña que esconde la ojota, pero que irremediablemente de repente se le escapa, me planteo con susto, cual Carmela con trenzas y canasto incluido a esta nueva forma de moverse en Chago City, dicese el "Transantiago", no discuto que estèticamente los "nuevos" buses impondràn un variado colorido a nuestra capital, pero por què iablos debe ser todo tan complicado, los chilenos nos caracterizamos por ser enrollados y éste famoso plan es un botón de muestra. Buses, que por experiencia propia, son unos verdaderos "transtortugas" recorreran de lado a lado esta ciudad, pero con suerte pasará cuadras de mi hogar y !!rayos?? (exclamación suave a la que tengo en mente) ya me veo en pleno invierno tatatiando full con una enana acuestas, rogando a los cielos que la maldita máquina abra sus atochadas puertas y logre llegar a una hora prudente al Colegio y trabajo, se supone que todo este cambio es para que el tocomocho pase a la historia y yo seriamente estoy pensando en embarcarme en la compra de uno y evitarme los dos transbordos, mojadas e improperios al viento que veo venir. Pensar que antes una micrito y Welcome a Santiago Centro, ahora para ir a vitrinear a Ahumada, comer una empanadita del Tarragona, dos micros, mucha paciencia y suerte.
Quizá sean quejas anticipadas, pero a los defensores de este cambio les recomiendo viajar más menudo en micro o mejor como escarmiento anticipado que les quiten el perro auto que deben tener y que de por vida transiten en su famoso "transantiago"...he dicho.