Cuando los escaparates se llenas de corazones, melosos comerciales inundan los medios y cuando mi aporreado corazón no quiere más guerra, contemplo mi transitar y veo, que aunque he logrado muchas cosas en lo material, una estabilidad añorada, siento una soledad sutíl y dolorosa y que apesar de que un alguien dice ser mi media naranja veo que mi existencia de por sí está vacia, que necesito un alguien real que llene mi alma, que los silencios son más inmensos que sus palabras, que su beso es sólo un compromiso, que mi beso es por acallar esta soledad.
Siempre me he enfrentado a todos los avatares que golpean mi vida, pero un adios que yo sé debo dar me cuesta, soy una cobarde que me refugio en un amor falso, pues como nunca en mi vida tengo miedo, miedo de intentar algo nuevo, miedo a volver a sentir, pues esta penosa indolencia es cómoda, tengo miedo a fracasar nuevamente, a llorar, sé que cada sentimiento dice que estoy viva, pero esta máscara de amante me entrega brisnas de cariño y que en mi ajetreada vida satisfacen, tristemente, lo que llamo yo "el estar con alguien"...